Lo que el concejal Casariego no quiere oír

Lo que el concejal Casariego no quiere oír

Debate sobre el Estado del Distrito

Una vez más, la Junta que preside el ciudadano Martín Casariego impide a la Asociación Vecinal de Vicálvaro participar en el Pleno del Distrito. En esta ocasión, se trata del Pleno del Estado del Distrito. Argumentan que la petición de palabra se presentó fuera de plazo, algo que no es cierto. Según el artículo 17.2 del Reglamento Orgánico de los Distritos de Madrid, hay que presentar la petición de palabra diez días hábiles antes de la celebración del Pleno. Lo hicimos el 30 de junio y el Pleno es el 14 de julio. Es fácil echar las cuentas: son diez días antes, tal y como establece la norma.

A la vista de que el concejal Casariego no nos quiere escuchar, ponemos por escrito todo lo que queríamos contarle, en los tres minutos que nos permiten intervenir, de cómo vemos Vicálvaro tras dos años de una gestión nefasta.

EJECUCIÓN PRESUPUESTARIA 2020

El presupuesto total de Vicálvaro para el año 2020 fue de 15,5 millones de euros, más los 11,6 millones de gasto personal. En total, 27,2 millones de euros. Según los datos del propio Ayuntamiento, se han ejecutado 12,3 millones, a los que debemos añadir los 10,9 millones de gasto de personal. Sumándolo todo, 23,2 millones de euros, es decir, se ha ejecutado el 85,35%. Sin gasto de personal, la ejecución baja al 79%.

En total, y en el año de la pandemia (con muchos problemas sociales), se dejaron de gastar unos 4 millones de euros. Lamentablemente, ese dinero no se gastó porque se suprimieron algunos contratos sin necesidad (como los de las escuelas infantiles y similares, que podrían haber funcionado como actividades de apoyo a colectivos vulnerables).

Lo más grave es que, de esos 4 millones de euros que la Junta no se gastó, 1,7 eran de servicios sociales. Algunos capítulos han quedado así:

  • En el capítulo de Familia, solo han ejecutado el 50%.
  • En Integración Comunitaria y Emergencia Social, ha sobrado el 16%.
  • Del presupuesto extraordinario de Covid, que era de 678.000 euros (el 2,4% del total del Distrito), tan solo se ha ejecutado el 69%, unos 470.000 euros. Es decir, no se ha gastado un tercio.

INVERSIONES

En total, se destinaban 29,2 millones de euros. Se han ejecutado 15,8 millones, el 54,36%. Si quitamos lo invertido en los nuevos desarrollos (como los colectores) y los proyectos que venían de la legislatura anterior (base Samur-bomberos, piscina de verano y centro cultural de Valderrivas), no queda nada. Podemos decir que la inversión en Vicálvaro ha desaparecido.

Lo mismo ha pasado con las Inversiones Financieramente Sostenibles: 29,2 millones de euros presupuestados, de los que se han gastado 15,2, el 54,35%.

Por eso, nos hacemos algunas preguntas. ¿Por qué no se ha hecho algo en el parking que hay bajo la Plaza de las Brigadas Internacionales? ¿Por qué en el año 2020 no se ha realizado ninguna obra en los colegios públicos del Distrito, cuando su mantenimiento depende de la Junta?

LIMPIEZA

Vicálvaro está sucio, muy sucio. Suponemos que el señor concejal lo sabe porque muchísimas quejas están en Twitter.  Insistimos en algo que repetimos desde que comenzaron estos contratos por lotes en la ciudad de Madrid: el servicio de limpieza no funciona en nuestro Distrito. Y muchos nos tememos que viene más de lo mismo para los próximos años, a la vista del nuevo contrato de limpieza que tramita el Ayuntamiento de Madrid: en Vicálvaro va a gastarse por habitante y año 76,90 euros, uno de los presupuestos más bajos. La media de la ciudad serán 84 euros. En Centro-Chamberí-Tetuán, 118,78 euros. Que alguien nos explique el porqué de estas diferencias. ¿Acaso en Vicálvaro no merecemos el mismo nivel de limpieza que en otros distritos de Madrid?

SERVICIOS SOCIALES

Según el informe Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada, una fundación que impulsa Caritas), en Madrid hay 1 millón de personas en riesgo de exclusión, el 16,2% de la población. Si extrapolamos esos datos, en Vicálvaro tenemos a más de 12.000 personas en situación de emergencia social. ¿Qué han hecho las instituciones más cercanas para paliar siquiera la epidemia social? Nada o casi nada. Entre otras cosas, se negaron a reforzar los Servicios Sociales tal y como propusimos desde la AVV.

¿En qué se traduce todo esto? En retrasos y desatención para las familias que lo necesitan. Por ejemplo, tenemos una familia en la AVV que ha recurrido a servicios sociales y, dada su situación, le han tramitado la tarjeta familia, pero va a tardar 60 días en acceder a ella. Esta familia, en situación extrema, no tiene ni para comer. En la AVV, los hemos ayudado con comida, algún día, pero no es suficiente.

FILOMENA

Otro ejemplo de inacción institucional ha sido la reacción ante la nevada de la tormenta Filomena. Una vez más, tuvo que ser el propio vecindario el que tirase de pala para abrir las primeras trochas y caminos en la nieve, incluso para poder acceder a los centros públicos oficiales. La Junta Municipal tardó una semana en hacer un simple contrato de compra de sal. Eso sí, no faltó la foto del concejal con la pala en la mano. Tampoco se aceptó un plan especial para hacer frente a los destrozos que provocó la tormenta y que paralizó la vida del Distrito, en realidad de todo Madrid, durante más de una semana.

ZONAS VERDES

Las consecuencias de la tormenta Filomena en las zonas verdes del Distrito han sido terribles, pero peor aún han sido las labores de limpieza en parques y zonas verdes dañados por la nevada. Lo ocurrido en el Parque Forestal de Vicálvaro, por ejemplo, solo lo podemos calificar de tragedia. A las dudosas podas y talas que se realizaron en numerosos árboles, debemos añadir los más de 7 meses que se ha pasado toda esa madera cortada sin que nadie la retirara, lo que ha llevado a varios incendios. Por cierto, todavía quedan muchos montones de madera seca sin recoger en ese parque, con el peligro que eso conlleva. El deterioro por falta de mantenimiento de las zonas verdes y parques del Distrito es evidente, basta con darse y paseo para verlo.

LA CAÑADA

Aún podemos poner un ejemplo más de su mal gobierno, con graves consecuencias para miles de vecinos y vecinas de este Distrito, como ha sido el caso del corte de suministro eléctrico en La Cañada. En plena pandemia y en pleno invierno, las instituciones madrileñas han condenado a muchas de familias, incluyendo 1.800 menores, a soportar un sufrimiento innecesario obedeciendo a intereses exclusivamente especulativos. Después de muchos meses La Cañada parece no existir, sigue igual respecto a los cortes de luz. El sector 6 no tiene y el 5, que pertenece a Vicálvaro, funciona a bajo rendimiento teniendo que ponerse de acuerdo entre los vecinos para repartirse el suministro que les llega a cuentagotas. En cuanto llegue el invierno, estarán como el anterior.

PARTICIPACIÓN. La ciudad, la ciudadanía, la vida en general van recuperando una cierta normalidad. Todo, menos los plenos de Vicálvaro que siguen siendo secretos. Ni vecinas ni vecinos pueden asistir y muy a menudo tampoco funciona el streaming. ¿Hasta cuándo? A eso debemos añadir el recorte del 46% de la partida destinada al fomento de asociacionismo por parte de la Junta de Distrito o la sustitución de los Foros Locales por un órgano “más controlado”. Definitivamente, no les gusta nada la participación.