Un salón de actos lleno de demandas vecinales

Pleno del Distrito de Vicálvaro

Bronca sesión del Pleno de octubre en el Distrito de Vicálvaro. Tres reclamaciones vecinales llenaron de público el salón de actos del Centro Cultural Fuente de San Pedro-Valderrivas ante una desmedida presencia de efectivos de las Policías Nacional y Municipal, que llegaron incluso a desarrollar sus labores de vigilancia dentro del auditorio. Como no podía ser de otra manera, la tragedia de Maricarmen también llegó hasta este Pleno, ya que, en su primera intervención, Más Madrid pidió y guardó un minuto de silencio por su fallecimiento, una señal de respeto a la que se sumaron tanto el público como los vocales vecinos del PSOE. Por su parte, el PP y Vox se limitaron a observar la escena impávidos y sentados en sus sillas.

El Cañaveral: más de 650 viviendas afectadas

El Pleno comenzó con la propuesta de vecinas y vecinos de El Cañaveral por la ubicación del recinto ferial que se va a construir en ese barrio. Se trata de un proyecto que el Ayuntamiento impulsa dentro del llamado Plan SURES, una iniciativa que pretende fomentar el reequilibrio entre los distritos de la ciudad de Madrid. ¿De verdad un recinto ferial es la inversión que más necesita El Cañaveral para paliar la falta de dotaciones? En realidad, las vecinas y vecinos presentes no cuestionan el proyecto en sí, sino su ubicación, ya que temen la contaminación acústica y medioambiental que puedan generar los eventos que se organicen en ese espacio (hay más de 650 viviendas a escasos metros). Por eso, su propuesta es trasladar esa instalación al polígono industrial donde no hay casas.

La respuesta del concejal Ramos resultó curiosa: ese espacio acogerá actividades festivas de forma provisional y excepcional porque luego se trasladarán al auditorio del gran parque central que se va a levantar. Entonces ese espacio se convertirá en un aparcamiento para atender las necesidades del campo de fútbol que se está construyendo al lado.  O sea, el Ayuntamiento está impulsando un recinto ferial dentro de un programa de reequilibrio territorial que finalmente se destinará a aparcar coches (eso sí, en contra de lo que consta en los documentos oficiales).

Un polémico recinto ferial-aparcamiento antes que dotaciones públicas

Ya conocemos la afición del PP a construir aeropuertos sin aviones para pasear y ahora tenemos la nueva versión de recintos feriales para que aparquen los coches. Según explicó Ramos, “algún día quienes hoy protestan nos agradecerán tener ahí un parking”. Quedó claro que plantearse una mejora del transporte público en El Cañaveral, como alternativa al vehículo privado, no es una opción que estudien los responsables municipales.

Valderrivas: en defensa de sus casas

La problemática de la finca situada en el número 21 de la Gran Vía del Este fue la segunda reclamación vecinal que se trató en el Pleno. Las vecinas y vecinos de ese edificio se encuentran en una situación complicada porque un fondo buitre compró sus casas y está utilizando métodos mafiosos (incluso violentos) para echarles a la calle y poder completar así su negocio. Conviene recordar que esa era una parcela municipal que el Ayuntamiento cedió a la Obra Social La Caixa para construir viviendas destinadas a alquiler social. Años después y una vez que se levantó la protección de ese terreno, la entidad bancaria vendió el edificio completo al fondo buitre Mosaic Propco, S.L.U. (controlado por el gigante financiero estadounidense Morgan Stanley), que es quien ahora pretende especular con unas casas en las que muchas personas llevan viviendo más de 20 años  y pagando rigurosamente sus alquileres.

Vecinas de Gran Vía 21: de suelo municipal y vivienda asequible de La Caixa a estar en manos del fondo buitre Mosaic Propco S.L.U.

La respuesta del concejal Ramos (y de los vocales de su partido) no fue otra que responsabilizar al Gobierno central de la situación de la vivienda en España. Olvidó, eso sí, mencionar que el PP y su partido hermano Vox se han opuesto a todas las medidas (muy escasas) que se han ido tomando estos últimos años para aliviar un poco la situación de muchas familias. Y no mencionemos las escasas alternativas que ofrecen los servicios sociales en casos de emergencia, un ámbito que sí es competencia del Ayuntamiento de Madrid y en el que no hay recursos suficientes para atender las necesidades de la ciudad y de sus barrios.

Valdebernardo: cumpliendo la normativa

La asociación vecinal AFUVEVA fue quien presentó una iniciativa sobre la estación de servicio que se ha instalado en Valdebernardo, rodeada de viviendas y de polémica. En su propuesta, pedía la creación de una mesa de negociación con vecinas y vecinos para resolver el conflicto. La respuesta del concejal Ramos fue la habitual: insistió en que el Ayuntamiento no ha tenido más remedio que autorizar este proyecto porque cumplía con la normativa exigida (“lo contrario habría sido prevaricar y los funcionarios no prevarican”).

Polémica gasolinera en Valdebernardo

De nuevo, es culpa del Gobierno central porque la empresa pública SEGIPSA (Sociedad Mercantil Estatal de Gestión Inmobiliaria del Patrimonio, S.A.), dependiente del Ministerio de Hacienda, es la propietaria del terreno y es quien podría haber hecho algo. Pero, Ramos volvió a omitir un dato importante: la calificación urbanística de un terrero corresponde al Ayuntamiento de Madrid, como muy bien le recordó el vocal vecino del PSOE.

Insólita decisión

A medida que se desarrollaba la sesión y ante la falta de soluciones concretas a las diversas cuestiones que vecinas y vecinos iban planteando, las protestas fueron aumentando, lo que desembocó en un hecho insólito: la decisión del concejal Ángel Ramos de suspender el desarrollo del Pleno durante una hora para, según explicó, “calmar los ánimos de los asistentes”. En realidad, lo único que quería calmar son las protestas y que el público abandonara el Pleno.

La respuesta del concejal Ángel Ramos (PP) a las necesidades del barrio: suspender el Pleno durante una hora

Todo esto dejó patente algo: la escasa cintura política del concejal Ramos. La realidad es que las respuestas que tanto el responsable de la Junta de Vicálvaro como su partido, el PP, ofrecieron a las vecinas y vecinos no pasaron del argumentario que utilizan habitualmente: la culpa de todo lo malo que ocurre en el mundo mundial es de Pedro Sánchez. Ya sabemos que la sombra del “Gobierno socialcomunista” es muy alargada.

Además, Ángel Ramos tiene otra explicación cuando se le reclama que intervenga en alguna cuestión que afecta a Vicálvaro: no es competencia de la Junta, por lo que no puede ir más allá de sustituir los adoquines rotos de alguna acera o pequeñas reparaciones en los colegios públicos. En definitiva, estamos ante un concejal sin competencias que no puede hacer nada ni ante el nuevo contrato para mejorar la gestión del Centro de Acogida Luis Vives ni para atender a las familias que van a ser desahuciadas en el Distrito ni para frenar la construcción de una nueva gasolinera. Escuchar a Ramos explicar esa falta de competencias nos hace pensar en lo bien que estaría Vicálvaro con un ayuntamiento propio y fuera del de Madrid.

Ángel Ramos: No tengo nada que hacer

De esta forma se cerró el Pleno de octubre en Vicálvaro, en el que se debatieron problemas reales de vecinas y vecinos y para los que el concejal Ramos no ofreció ninguna solución.