Se cogieron con ganas, pero han sido las más pobres

Se cogieron con ganas, pero han sido las más pobres

Fiestas del Distrito de Vicálvaro 2022

AVV

Las fiestas de junio de 2022 se han cogido con ganas tras dos años en blanco por la pandemia de covid. Se ha notado que había ganas de salir a la calle, de juntarse con familiares, amigos y vecinos y de disfrutar de una sana diversión colectiva.

Lo primero que queremos hacer, como Asociación Vecinal de Vicálvaro (AVV), es agradecer a todas las personas que han pasado por nuestra caseta en el Recinto Ferial pues vuestra colaboración supone un importante respaldo a nuestra actividad vecinal. Si esta asociación lleva 46 años existiendo es porque siempre se ha implicado en aquellos temas en los que se dirimen intereses de relevancia para nuestro vecindario. Con el respaldo mostrado en las fiestas, nuestros socios y miembros podrán mantener las actividades informativas, culturales, deportivas, medioambientales, recreativas, solidarias o reivindicativas que, en algún caso, se han convertido en referentes en el Distrito tras décadas de continuidad, como es el caso de la Carrera Popular de la San Silvestre Vicalvareña o el Concurso anual de Cuento y Poesía.

En segundo lugar, queremos mostrar un agradecimiento especial a las más de 50 personas que con su participación activa y totalmente desinteresada han permitido que la caseta de la AVV en las fiestas saliera adelante de forma brillante. Sin su esfuerzo, sin su trabajo altruista y solidario, la AVV no sería lo que es, una asociación de vecinas y vecinos que se preocupan y ocupan en las necesidades sociales de un distrito periférico de la ciudad de Madrid, que sigue relegado y olvidado por las instituciones municipal y autonómica.

En un contraste más que llamativo con las ganas populares de participar en las fiestas, la disposición y la actitud de la Junta Municipal, encabezada por el concejal de Ciudadanos, Martín Casariego, ha sido rácana y obstruccionista. Ha sido lamentable la imagen de ver dos de las cuatro pastillas del Recinto Ferial vacías durante todos los días de las fiestas. Perdón, todos los días no. Las únicas actividades celebradas en esa mitad del recinto fueron, la Hoguera de San Juan, organizada por la AVV en la noche del jueves 23 de junio, y la fiesta de la espuma protagonizada por los bomberos.

También tenemos que agradecer sinceramente la actuación de la Batucada de Mujeres Tejeritmos de Vicálvaro, encabezadas por La Mare, que amenizó musicalmente el comienzo de la hoguera, una vez más y como siempre, de forma totalmente desinteresada. Su energía y buen hacer descansan en un intenso y entusiasta trabajo a pesar de que la actual dirección de la Junta Municipal les expulsó de su lugar de ensayo.

Este año la hoguera estaba dedicada a los vecinos y vecinas de las viviendas públicas de la calle Villablanca, cuyos tejados y bajantes contienen el cancerígeno amianto y que la Agencia de Vivienda Social (antes IVIMA) no ha eliminado, incumpliendo promesas y compromisos adquiridos durante los últimos años.

La hoguera fue un excelente comienzo de las fiestas. La asistencia vecinal fue, como es habitual, multitudinaria. Cientos y cientos de vecinos y vecinas echaron al fuego purificador todo aquello que querían dejar atrás o sus deseos y anhelos más íntimos. Las personas más animadas y aguerridas esperaron impacientes a que bajaran las llamas para saltar sobre las ascuas. No hubo ningún incidente gracias al laborioso trabajo previo de los voluntarios de la AVV para eliminar de la madera utilizada cualquier elemento agresivo que pudiera provocar un accidente y a su labor de control del fuego. No ha habido explicación alguna a la ausencia de los bomberos, cuya presencia se solicitó, como es costumbre, en el tiempo y la forma adecuada. Resalta más esta ausencia cuando se dispone de una nueva base de este servicio en el propio Distrito. Agradecemos también la aportación de Tolsa de los 22 palés que alimentaron las llamas.

Las dos pastillas vacías del Recinto Ferial daban una imagen de lo más pobre. Las opciones en el recinto se limitaban a asistir a un concierto o sentarse en una de las terrazas de las casetas. Nada más.

Habrá quien defienda el modelo de fiestas de los feriantes. Atracciones agresivas, ruidosas, hasta las cinco de la mañana, que no permitían ni oír las actuaciones musicales y que, de hecho, suponían una privatización de la gestión de las fiestas, pues se otorgaba el control absoluto de la gestión del Recinto Ferial a una “asociación” de feriantes que decidía hasta las actividades del escenario. En esta opción, además, las familias tenían que destinar un buen presupuesto diario a pagar el recreo de sus menores y jóvenes, que, en algunos casos, solo eran fuente de altercados.

Durante unos años se puso en marcha otro modelo de fiestas que se basaba en actividades alternativas gratuitas y el trabajo, durante todo el año, de una Comisión vecinal de Fiestas que elaboraba un conjunto de propuestas que se llevaban al Pleno de la Junta para su aprobación. Este modelo tenía gran capacidad de mejora, pero se corregían defectos y se cubrían carencias observadas durante las fiestas por los integrantes y entidades que formaban parte de la Comisión. Las ventajas de este modelo empezaban con la gratuidad total de las actividades, lo que eliminaba cualquier discriminación entre familias de distinta capacidad adquisitiva, y se desarrollaban con un alto grado de participación democrática. Se hacía hasta un referéndum en el que participaban miles de personas para decidir las actuaciones centrales del escenario del Recinto Ferial.

Se puede defender un modelo u otro, dependiendo de a qué le dé prioridad cada persona. Pero lo que no se puede hacer es no tener ninguno, un modelo vacío, que es lo que nos ha ofrecido el gobierno municipal del PP-Cs en las fiestas de este año, con especial responsabilidad de los segundos por ser quienes detentan la Concejalía del Distrito. Lamentablemente no han tenido tiempo suficiente en tres años para preparar unas fiestas dignas. Todos los habitantes de Vicálvaro hemos podido comprobar en qué se ha concretado el recorte presupuestario en el gasto de Cultura, especialmente en las fiestas. No sobra, más bien se echa en falta, una explicación de adónde ha ido a parar todo el dinero presupuestado que no se ha gastado durante la pandemia en gastos culturales y de otra índole.

Pero no contentos con no ser capaces de programar nada en la mitad del Recinto Ferial, la dirección de la Junta, además, ha prohibido que se hicieran otras actividades. No responsabilizamos a los funcionarios, sino a unos gestores que se han comportado como el perro del hortelano, ni hacen ni dejan hacer. La AVV solicitó la autorización pertinente para organizar actividades infantiles gratuitas, tanto para la Junta como para las familias, y se nos denegó con argumentos absurdos, sobre todo teniendo en cuenta que han quedado dos pastillas vacías durante todas las fiestas. Ni siquiera un taller de chapas.

Por último, no podemos dejar pasar la ocasión de denunciar, una vez más, la subcontratación de las casetas de las fiestas que va totalmente contra del espíritu con el que se concibieron. Las casetas no deben ser un negocio para ningún particular, sino un espacio de encuentro vecinal que, por añadidura, ayuda a las entidades locales a recaudar unos pequeños fondos para financiar su actividad a lo largo del año. Subcontratándolas solo estás demostrando lo que no eres capaz de hacer con militancia o voluntariado y abriendo la puerta a que se conviertan en un puro negocio, ignorando las normas que los mismos que las hicieron no cumplen, como la proliferación de las barbacoas de carbón.

Queremos acabar con un llamamiento a todas las entidades del Distrito interesadas en mejorar la participación y calidad de nuestro festejo principal en autoconvocarnos a una comisión de fiestas que empiece a trabajar después del verano para analizar en común lo sucedido este año y hacer propuestas y ver su viabilidad para tener unas Fiestas de 2023 más participativas y más satisfactorias.